lunes, 12 de julio de 2010

¿Quién le teme al programa nuclear civil de Irán?


¿Quién le teme al programa nuclear civil de Irán?
por Thierry Meyssan*

Para Thierry Meyssan, el debate sobre la supuesta existencia de un programa nuclear iraní de carácter militar no es otra cosa que una cortina de humo. Las grandes potencias interrumpieron su transferencia de tecnología a Irán desde la caída del Sha y la Revolución Islámica condenó el principio de la bomba atómica. Las supuestas sospechas occidentales no son sino maniobras tendientes a aislar a un Estado que no acepta la dominación, militar y energética, de las potencias nucleares y el derecho de veto que esas mismas potencias ejercen en el Consejo de Seguridad de la ONU.

Nota Completa: http://www.voltairenet.org/article166241.html

Sera Justicia…

Sera Justicia...


Escuchó la condena en su contra sin inmutarse. Siguió con la mirada fija sin hacer caso de la palabra del secretario del tribunal, que estaba leyendo su sentencia ,Menéndez y Albornoz recibieron la pena de prisión perpetua por delitos de lesa humanidad cometidos en la ex Jefatura de Policía de Tucumán. El represor Roberto Heriberto Albornoz recibió la condena a “prisión perpetua e inhabilitación absoluta y perpetua, por ser co-autor material penalmente responsable de la comisión del delito de asociación ilícita en calidad de organizador Luis De Cándido fue condenado a “dieciocho años de prisión e inhabilitación absoluta y perpetua, por ser co-autor material penalmente responsable de la comisión del delito de asociación ilícita agravada, violación del domicilio, privación ilegítima de la libertad agravada, torturas seguida de muerte y usurpación de domicilio”. También fueron condenados los policías Luis y Carlos De Cándido. El primero recibió dieciocho años de prisión y su hermano, tres de ejecución condicional. Durante la dictadura cumplieron, respectivamente, funciones de carceleros y apropiadores de casas de personas secuestradas.-

LA JUSTICIA ARGENTINA DESCARTA LA PISTA ISLÁMICA

LA JUSTICIA ARGENTINA DESCARTA LA PISTA ISLÁMICA
Washington pretende rescribir la historia de los atentados de Buenos Aires
por Thierry Meyssan*

En el marco de sus intentos por dar peso a sus acusaciones contra los musulmanes chiítas, Estados Unidos pretende explotar el recuerdo de los atentados cometidos en 1992 y 1994 en la ciudad de Buenos Aires. En efecto, la mayoría de las enciclopedias siguen atribuyendo esos crímenes al Hezbollah o a Irán. A pesar de ello, nadie cree ya en esas acusaciones y la propia justicia argentina se orienta hoy hacia una pista israelí. Como consecuencia, Washington hace presión para que se ponga fin a una investigación que se está haciendo molesta.

Con el fin de dar peso a sus acusaciones contra el «la media luna chiíta» (Irán, Siria, Hezbollah libanés), Washington ha decido incluir en ellas los atentados cometidos en Buenos Aires a principios de los años 90. En los países atlantistas [1] se da generalmente por sentado que aquellos atentados fueron obra de terroristas musulmanes.

Esa versión de los hechos fue sin embargo desmentida desde entonces por la Corte Suprema argentina que se orientó, por el contrario, hacia una pista israelí. Los neoconservadores han reaccionado con el montaje de toda una operación para invertir las cosas. Luego de una reunión que tuvo lugar en Washington, en mayo de 2006, con la participación de dos altos magistrados de Buenos Aires, el gobierno y la justicia han sido objeto de fuertes presiones. En respuesta, un grupo de ciudadanos argentinos dirigido por el doctor Oscar Abdura Bini [2] acaba de presentar ante un Tribunal de Gran Instancia de Buenos Aires una querella por obstrucción a la justicia contra el American Jewish Committee [3] y los fiscales Nissman y Martínez Burgos.

Para entender las implicaciones de esta polémica es necesario recordar los atentados.

El 17 de marzo de 1992 una violenta explosión destruyó la embajada de Israel en Buenos Aires y ocasionó graves daños a una iglesia católica y una escuela adyacentes. 29 personas murieron y 242 resultaron heridas.

Al principio, la investigación se orientó hacia la pista islámica. Se pensaba que el atentado había sido cometido por un suicida palestino que conducía una camioneta llena de explosivos, que el autor era miembro de la Jihad Islámica y que quería vengar el asesinato cometido por Israel contra el jeque Abbas al-Musawi, jefe del Hezbollah libanés, y su familia. Según aquella versión, la operación de Buenos Aires había sido preparada por un grupo de pakistaníes y coordinada por Moshen Rabbani, el encargado cultural de la embajada de Irán. Este último fue incluso arrestado, años más tarde, en Alemania y liberado posteriormente por falta de pruebas.

El 18 de julio de 1994, otra explosión devastó en Buenos Aires el edificio de la Asociación Mutual Israelita (AMIA) con saldo de 85 muertos y más de 300 heridos.

La investigación sobre este nuevo atentado también se orientó hacia la pista islámica. El atentado se atribuyó a un kamikaze de 29 años, llamado Ibrahim Husein Berro, al volante de un vehículo lleno de explosivos. Años después, se emitió una orden de arresto contra Imad Mugniyah, miembro del Hezbollah libanés. Más tarde, el ex embajador de Irán en Argentina, Hade Soleimanpur, fue arrestado en el Reino Unido pero tuvo que ser liberado por falta de pruebas.

Todos estos elementos, que parecen ser conclusiones definitivas, aparecen reflejados desde hace años en todo tipo de enciclopedias, aunque nada los confirma. Lo más interesante es que con el paso del tiempo los propios investigadores argentinos han echado abajo las versiones que israelíes y estadounidenses les sugirieron y han construido una hipótesis totalmente contraria: los dos atentados fueron cometidos por agentes israelíes para contrarrestar el antisionismo de la comunidad judía argentina.

Es necesario situar las vacilaciones de los investigadores argentinos en el agitado contexto político de su propio país, constantemente estremecido por cambios de gobiernos e insurrecciones. Hasta la fecha no se ha presentado ningún juicio definitivo sobre ninguno de los dos atentados, lo cual permite que cada cual saque las conclusiones que más le convienen en base a momentos contradictorios de todo el proceso.
Como quiera que sea, lo menos que se puede decir al respecto es que la pista del terrorismo musulmán resulta ya inconsistente y que los neoconservadores están haciendo todo lo posible para enterrar definitivamente la investigación.

El 5 de marzo de 2002, el juez de instrucción Alfredo Horacio Bisordio compareció a puertas cerradas ante una comisión investigadora parlamentaria para declarar como testigo sobre el primer atentado. La Red Voltaire obtuvo la transcripción de esa audiencia.

Según el juez Bisordi, el comisario Meni Battaglia dirigió la investigación sobre el atentado contra la embajada. En ella era secundado, aunque de manera no oficial, por un boina verde (no identificado) de la embajada de Estados Unidos y por el jefe de la seguridad de la embajada de Israel, Ronie Gornie. Supuestamente, ambos tenían gran experiencia sobre la realización de ese tipo de atentados en el Medio Oriente. Siguiendo los consejos de ambos «expertos», el comisario adoptó inmediatamente la hipótesis del vehículo lleno de explosivos y reportó que había encontrado fragmentos del motor de una camioneta Ford 100.

Resultó imposible establecer una lista exacta de víctimas ya que resultó que la lista de diplomáticos israelíes acreditados en Argentina no correspondía con el personal real de la embajada, diferencia que nunca se explicó. El juez Bisordi quería que se realizaran autopsias de las víctimas pero el comisario Battaglia se opuso afirmando que las autopsias no aportarían nuevos elementos. Ante la insistencia del juez, el gran rabino de Argentina también se opuso a las autopsias porque, en el caso de las víctimas judías, se trataría de una profanación. En definitiva, no se realizó ninguna autopsia.

El juez planteaba dos interrogantes: ¿Por qué los autores esperaron que la embajada estuviera vacía para realizar el atentado si un centenar de personalidades judías habían sido recibidas horas antes con bombo y platillo en ese mismo recinto? ¿Por qué recurrieron a un kamikaze para lanzar la camioneta contra la embajada siendo esto absolutamente innecesario?
Al hacerse cada vez más manifiesto su escepticismo sobre la versión que trataban de imponerle, el juez recibió una visita del director adjunto de los servicios secretos argentinos (SIDE), el doctor Gerardo Conte Grand. La misión de este último era hacerlo entrar en razones.

Al ir en aumento sus sospechas, el juez se presento de improviso en la comisaría durante el interrogatorio de un testigo clave, un chofer de taxi que testimonió haber acompañado al aeropuerto, justo antes del atentado, a un grupo de musulmanes que le dijeron que había que salir rápidamente del lugar antes que se transformara en un infierno. El juez Bisordi interrogó personalmente al testigo. Creyendo que se encontraba ante alguien tan complaciente como los policías, el chofer de taxi se negó a identificarse y se presentó como «el hombre de Israel». Llegó incluso a decir que era coronel del ejército israelí y que había participado en la Guerra de los Seis Días.

Los elementos relacionados con la segunda investigación son tan reveladores como los ya citados e incluyen hasta un verdadero falso policía israelí que se pasea como Pedro por su casa por las comisarías y prisiones argentinas, realizando interrogatorios fuera de todo procedimiento y presionando a los testigos. Este individuo desapareció cuando la justicia argentina le pidió explicaciones sobre su proceder. El gobierno israelí, que empezó por negar la existencia de este individuo, acabó reconociendo que lo había empleado y se negó a que prestara declaración.

La Corte Suprema de Argentina se reunió a puertas cerradas para examinar diferentes elementos del caso de los atentados. Este órgano validó investigaciones científicas que establecen formalmente que, contrariamente a lo que se admitió al principio, no hubo ningún coche-bomba conducido por kamikazes sino que los explosivos habían sido instalados dentro de los edificios volados, tanto dentro de la embajada de Israel como en la sede de la AMIA.
Por consiguiente, se invalidó todo lo que se había dicho al principio sobre el origen de los vehículos.
Al día siguiente de esa audiencia, el vocero de la embajada de Israel en Buenos Aires deploró esas conclusiones y acusó a los jueces de la Corte Suprema de antisemitismo.

Para aclarar estos atentados la justicia argentina necesitará aún mucha independencia y perseverancia, lo cual suscita ciertos comentarios.

Resulta extraño que se necesite una decena de años para comprobar que un atentado se realizó poniendo el explosivo dentro de un edificio y no mediante la utilización de un coche-bomba conducido por un kamikaze. Se hace necesario señalar de paso que en la actual investigación sobre el asesinato del primer ministro libanés Rafia Hariri la tesis del coche-bomba, considerada como cierta por el enviado especial de la ONU Detlev Mehlis, no constituye actualmente más que una hipótesis de trabajo para el sucesor de este último.

Durante 14 años, numerosos expertos occidentales han redactado obras sobre el terrorismo basándose en una interpretación errónea de los atentados de Buenos Aires. Los autores de estas obras ignoran o fingen ignorar los progresos de la investigación argentina, lo cual es síntoma de incompetencia o de mala fe. Se aferran así a las conclusiones de sus razonamientos aunque sus premisas sean falsas.

Resultar doloroso comprobar que aunque las investigaciones judiciales sobre los grandes atentados terroristas imputados a musulmanes, ya sea en Buenos Aires, New York, Bali, Casablanca, Madrid o en Londres, siguen sin ofrecer resultados concretos ello no impide en lo más mínimo a los gobiernos neoconservadores y sus «expertos» seguir imponiéndonos sus conclusiones generales.

Estados Unidos acostumbra a modificar con carácter retrospectivo la identidad de aquellos a quienes atribuye la autoría los atentados realizados en ese país, con lo que busca siempre acusar a su adversario real o inventado del momento. Y ahora pretende rescribir la historia incluso fuera de su propio territorio.

También es importante mantener la vigilancia con respecto a los guerreristas que explotan descaradamente los atentados de Buenos Aires a favor de sus propios intentos de calificar tal o mas cual partido o gobierno de «terroristas» y que llaman a destruirlos.

Thierry Meyssan

Analista político francés. Fundador y presidente de la Red Voltaire y de la conferencia Axis for Peace. Última obra publicada en español: La gran impostura II. Manipulación y desinformación en los medios de comunicación (Monte Ávila Editores, 2008).

domingo, 11 de julio de 2010

Comunicado del Peronismo Auténtico Tucumán

Como políticos tucumanos nos sentimos orgullosos de la determinación adoptada por el Tribunal Oral Federal de nuestra provincia en el juzgamiento a los responsables de los crímenes de lesa humanidad cometidos contra los veintidos ciudadanos que fueran detenidos-desaparecidos en el Centro de Detención Clandestina Jefatura de Policía durante la dictadura militar.
Resaltamos esta acción como un paso importante en el fortalecimiento de las instituciones de esta democracia, que desarrolla y se cimenta en las diarias acciones que desde cada lugar vamos aportando al crecimiento genuino de una sociedad en libertad y respeto.
Mas alla de las diferentes corrientes de pensamiento que componen esta vida en democracia es necesario resaltar el conjunto y tácito respeto, por la vida, la dignidad, la libertad,que nos une. Porque a pesar de la historia de dolor en nuestro pueblo, y constantes en la lucha por nuestras más sentidas reivindicaciones hoy vemos el nacimiento de estos frutos que serán conquistas a futuro para que Nunca Más nadie se arrogue el derecho de determinar la vida o la muerte para ningún igual.
Por todos nuestros compañeros militantes, por los detenidos-desaparecidos , decimos:
MEMORIA, VERDAD, JUSTICIA!!!!!!!!!!!!
Peronismo Auténtico Tucumán
César Costas -Marta Rondoletto - Oscar Holmquist -Cristina Barrionuevo -Patricia Guerrero

domingo, 4 de julio de 2010

RECUPERACIÓN DE LOS RESTOS DE IRENE DIANA WECHSLER


RECUPERACIÓN DE LOS RESTOS DE IRENE DIANA WECHSLER

Periquita”

A 33 años de la desaparición y asesinato de IRENE DIANA WECHSLER, familiares, compañeros y amigos convocamos a recordarla y a despedir sus restos en el Parque de la Memoria (Av. Costanera Norte) el sábado 14 de agosto de 2010 a las 11hs.


Irene nació en Buenos Aires el 6 de abril de 1958.

Fue alumna de la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini y cursó quinto año en una escuela ubicada en la calle Arcamendia, del barrio de Barracas. En 1973 inició su actividad política en la Unión de Estudiantes Secundarios (UES), buscando llevar adelante, junto a muchos otros jóvenes, el ideal de un mundo más justo.

El 28 de abril de 1977 fue secuestrada mientras realizaba, con su compañero Fernando Merolla, una actividad de propaganda contra la dictadura militar en un colectivo de la línea 74, en Lanús, Provincia de Buenos Aires. Sabemos que fue llevada a una comisaría de la zona y luego desaparecida.

A partir del trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense, en marzo de 2010 se identificaron sus restos y logró establecerse que fue asesinada y enterrada como NN en el Cementerio de Lomas de Zamora, el 21 de julio de 1977, junto a cinco cuerpos más de sexo masculino. Según la información recopilada por el EEAF, uno de esos cuerpos, el de Carlos Cristian Oliva, había sido recuperado por sus familiares alrededor del 1° de septiembre de 1977; se desconoce el destino de los otros cuatro.

Irene tenía 19 años cuando fue asesinada.


A 33 años de su asesinato, cuando algunos todavía proponen que “hay que dejar atrás el pasado”, cuando nos piden olvidar y perdonar, cuando denominan “revancha” o “venganza” al trabajo de la justicia, insistimos con tenacidad en la búsqueda de la verdad.

33 años después avanzamos un paso más contra la mentira y el ocultamiento de la salvaje represión que diseminó el Terrorismo de Estado en la Argentina cuyos efectos, lo podemos comprobar, no han concluido.

33 años después podremos despedirnos de Irene, que siempre estuvo en nuestros corazones y lo seguirá estando, llevando adelante la ceremonia y el duelo que quisieron impedir.

33 años después, esto es posible gracias al trabajo de muchos, entre quienes destacamos al Equipo Argentino de Antropología Forense.


  • Llamamos a difundir la noticia.

  • Solicitamos a aquellos que tengan alguna información referida a su secuestro, a su paso por algún Centro de Detención o a su asesinato, comunicarse a irenewechslerpresente@yahoo.com.ar

  • Reclamamos la aceleración en los procesos judiciales.

  • Informamos que los familiares que quieran aportar muestras de sangre para contribuir a la identificación de los restos de los desaparecidos por el terrorismo de Estado pueden comunicarse al 0800-333-2334 del Equipo Argentino de Antropología Forense.


Convocamos a recordarla y a despedir sus restos el día sábado 14 de agosto de 2010 a las 11hs. en el Parque de la Memoria (Av. Costanera Norte)


Ni olvido ni perdón


Familiares, compañeros y amigos

martes, 22 de junio de 2010

Comunicado del P.A. sobre terrorismo de Estado

Sobre el Terrorismo de Estado P.A.

”Mediante sucesivas concesiones al supuesto de que el fin de exterminar a la guerrilla justifica todos los medios que usan, han llegado ustedes a la tortura absoluta, intemporal, metafísica en la medida que el fin original de obtener información se extravía en las mentes perturbadas que la administran para ceder al impulso de machacar la sustancia humana hasta quebrarla y hacerla perder la dignidad que perdió el verdugo, que ustedes mismos han perdido."

Rodolfo Walsh, Carta Abierta a la Junta Militar Argentina, marzo de 1977


Esta democracia reconquistada hace 25 años, que madura despaciosamente en el fortalecimiento de sus instituciones con acertada conducción del Proyecto Nacional que nos permite alimentar esperanzas y emprendimientos de renovados desafíos en el marco de una naciente conciencia de Nación latinoamericamente hermanada, y precisamente este afianzamiento del sistema democrático es el que nos permite profundizar en el juzgamiento de los autores de crímenes de lesa humanidad , cometidos desde fines de 1974 y hasta fines de 1983, en la comprensión permanente y muchas veces inabarcable de los alcances de la aplicación del Terrorismo de Estado en nuestro pueblo.
Durante este tiempo democrático,junto a diversas organizaciones sociales se ha apelado a recuperar las denuncias efectuadas por las víctimas sobrevivientes del terrorismo, a los relatos sociales de la vida cotidiana durante esa etapa del Estado terrorista, a las investigaciones profesionales sobre los efectos psicosociales de la represión,y hemos rechazado todo intento de imponer las políticas de olvido, a las memorias colectivas, al intercambio experiencial con situaciones similares en diferentes contextos; es decir avanzamos para aproximarnos a la verdad en esa búsqueda por encontrar los fundamentos que expliquen la perversidad de ese terrorismo de Estado que privó de la vida, de la libertad, de la tranquilidad, de la dignidad y del derecho de legítima defensa a tantos compatriotas en esos negros años de la dictadura. Y al focalizar en esta área de victimización popular que soportara nuestra sociedad, debemos referirnos a la estructuración del sistema de la delación, por ejemplo a los distintos tipos de agentes que conformaban el batallón 601, destacamento 142,como partícipes civiles pero con remuneración militar, que intervinieron con un compromiso e incluso un pago por cada uno de los nombres, datos o reuniones informadas. Sucio dinero que significaba la persecución, el secuestro, la tortura para los conocidos, vecinos, compañeros de trabajo o amigos, de esos "agentes de reunión" que contribuyeron a la primera línea del sistema de delación que, a la larga, generara una profunda grieta en el sistema relacional de todo nuestro pueblo, con el establecimiento de un profundo individualismo parcelado basado en el sufrimiento ajeno de cientos y cientos de tucumanos, porque estos "agentes" del Terrorismo de Estado conocían sobradamente el destino que esperaba a sus delatados.
Esta perversión resultante de la delación, del cinismo, la hipocresía, procuró mellar todo tipo de organización social y en muchos casos su putrefacción nos llega aun hoy. En este sentido los dos juicios contra los genocidas nos acercan una vez más a revivir esa victimización social soportada por nuestro pueblo.Victimización que estuvo enmarcada en el silencio establecido desde el poder de la dictadura como mecanismo "saludable" para esconder, tapar, ocultar la realidad y la verdad de la represión: imaginemos una hoja cuadriculada en la que cada cuadrito represente una familia, absolutamente aislada por esa grieta de la delación que dividió y en la que cayeron los que se atrevieron a desafiar ese sistema represivo, y terminaron arrojados en los centros de detención clandestina, que como incluso lo reconociera Bussi eran cientos.
Ese es el Terrorismo de Estado, ese que tenía que "machacar la sustancia humana hasta quebrarla y hacerla perder la dignidad" y que se hace brutalmente palpable a través de relatos en los últimos juicios , exponiendo en los estrados judiciales que efectivamente uno de los objetivos de esa dictadura fue producir ciudadanos obedientes al mandato oligárquico militar represivo, que no casualmente usaron como campo de prisioneros, escuelas, como es el caso de la Escuelita de Famaillá, o como la Escuela de Educación Física de la U.N.T. como forma de expandir desde esas aulas a través de los gritos de los secuestrados, el mas negro aprendizaje del terror. es decir si fueron capaces de utilizar aulas con fines pedagógicos para destinarlas a campos de prisioneros, es porque respondían a un sistema político represivo que tenía como objetivo el disciplinamiento social por la instauración del terror. Y producir a través de ese terror generalizado, las expresiones mas bajas de la condición humana, es por eso que estos relatos hoy revividos en las declaraciones de testigos nos descienden a los oscuridades de la planificación y ejecución de toda una doctrina al servicio de la destrucción, económica, política, social, de nuestra Argentina, traducidos en torturas, chantajes, muerte, e incluso canje de vidas, para garantizar el saqueo que ejecutaron.

Es preciso por lo tanto tener en cuenta los conceptos expresados por Rodolfo Walsh cuando nos acercamos a las situaciones de deshumanización provocadas sistematicamente con un objetivo de destrucción, de la que fue responsable esa dictadura genocida.

Este terrorismo de Estado solo pudo revertirse por la valentía organizada, de Madres, Familiares, organizaciones políticas que resistieron y dieron ejemplo de lucha con pancartas con fotos de sus desaparecidos, con rondas insistentes, con repudios en cualquier foro internacional, con emisiones radiales quebrando ese cerco de silencio informativo mediático, y en ese sentido son ejemplares las luchas de tantos trabajadores que desde la Central del Trabajo se conglomeraron para pedir por pan y trabajo desnudando por vez primera la situación de despojo del sector productivo del país. En nuestra provincia, fueron ejemplares esas primeras madres como: Nena de Ponce, Irma Holmquist, Pirucha Campopiano, Blanca de Paz,Graciela González, Nieves Ariño , Berta Soldatti y tantas otras que venciendo el miedo instituído por ese terrorismo de Estado supieron dar ejemplo de tenacidad, organización y solidaridad, por tanto este nuevo paso en el esclarecimiento de tantos crímenes cometidos por esa dictadura, nos siguen uniendo las banderas que ellas supieron levantar:

MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA!!!!!!!

30.000 compañeros desaparecidos Presentes!!!!!!!!!!

PERONISMO AUTENTICO TUCUMAN junio 2010

Presentación del Libro “La Noble Ernestina”

Invitamos a participar de la presentación y posterior disertación del libro “La Noble Ernestina” de Pablo Llonto, quien visitara nuestra provincia a tal fin. La actividad se llevara a cabo el día 25 de Junio en las instalaciones de la Librería EL GRIEGO sito en peatonal muñecas 287 a horas 19. La Noble Ernestina es una investigación sobre la dueña del Grupo Clarín. La identidad de sus dos hijos adoptivos y la batalla por su herencia que oscila entre los 1300 millones de dólares, son estos, solo dos costados escandalosos que examina Pablo Llonto en su investigación periodística. El autor del libro, escritor, abogado y periodista, plasma en su obra el poder que el Grupo Clarín maneja postulándolo hasta como “primer poder”; la apropiación de dos menores por la viuda de Noble durante la última dictadura y que según ella misma declara podrían ser hijos de “víctimas de la represión”.